La banca en línea nos permite realizar transferencias, pagar servicios, consultar saldos y mucho más desde cualquier lugar. Sin embargo, también nos expone a riesgos si no tomamos las precauciones adecuadas.
Contraseñas seguras
Tu contraseña de banca en línea es la primera línea de defensa. Debe ser única para ese servicio, difícil de adivinar y cambiarse regularmente. Combina letras mayúsculas, minúsculas, números y símbolos especiales.
- Usa al menos 12 caracteres en tu contraseña.
- No uses fechas de nacimiento, nombres de mascotas ni palabras del diccionario.
- No reutilices contraseñas entre diferentes servicios.
- Considera usar un gestor de contraseñas confiable.
- Activa la verificación en dos pasos si tu banco lo permite.
Hábitos seguros de navegación
- Accede siempre a la banca en línea escribiendo la dirección en el navegador, no desde enlaces en correos.
- Verifica que la URL comience con 'https://' y el nombre de tu banco sea correcto.
- No uses computadoras públicas o compartidas para acceder a tu banco.
- Cierra siempre tu sesión cuando termines, no solo cierres la ventana.
- Mantén actualizado el sistema operativo y el navegador de tu dispositivo.
“Tu banco nunca te enviará un correo pidiéndote que verifiques tu contraseña haciendo clic en un enlace.”
— Superintendencia de Bancos de Panamá

Monitoreo de tu cuenta
Revisa tus movimientos bancarios al menos una vez por semana. La detección temprana de transacciones sospechosas es clave para limitar el daño. Activa las notificaciones por SMS o correo electrónico para cada movimiento en tu cuenta.
